RAKU: Tal vez el "Raku" sea la técnica de reducción
de piezas de cerámica que más se identifique con la cerámica
japoonesa. No es aventurada esta aseveración, ya que en su origen
y su historia se ven reflejado el espíritu de un ritual netamente
japonés, junto a una herencia cultural que se enriquece día
a día con la concreción de cada pieza.
Es el espíritu de la "Ceremonia del té",
el que nos lleva a comprender la simplicidad de las formas y sus colores.
En esta sencillez estética, vieron reflejada los monjes del budismo Zen, la tranquilidad, equilibrio y austeridad de su filosofia.
Placer, comodidad, alivio o bienestar, es el significado de la palabra Raku, y que fue, tal vez, lo que los maestros de la ceremonia
del té de los grandes señores feudales sintieron al utilizar
piezas realizadas con esta técnica y por lo que así fue
denominada.
En
la técnica de Raku, la concreción de una pieza,
ya sea por el método de reducción, o por el de ahumado, se
ve afectada por distintas variables. Temperatura de la pieza o de trabajo,
material de combustión en el ahumado, tiempo o método de enfriamiento,
son algunas de las variables que en muchos casos son difíciles de
controlar, por lo que duplicar exactamente una pieza es casi imposible.